La bici, mi máquina para soñar

 

 

Acabo de encontrarme este video. Me dejó sin palabras y lo reconozco, con el ojo medio aguado por la emoción y los bonitos recuerdos.

Nunca voy a olvidar mi primera bici, la recibí en una navidad. Era hermosa, tenía las famosas ruedas a los lados y su marco era de metal pulido que la hacía brillar con el sol.

Tampoco puedo olvidar el momento donde aprendí a montar solo, sin las rueditas: Mi papá me llevaba a un parqueadero y pasaba tardes enteras enseñándome a desarrollar el equilibrio. El día cuando me dejó de sostener para que yo pudiera pedalear solo fue uno de los mas bonitos que he vivido. Fue el primer momento de mi vida donde me sentí completamente libre, como si volara.

Recuerdo el rostro de felicidad y emoción de don Jota, no me puedo olvidar de su risa y el orgullo que sentía por mi logro. Fue un momento muy especial para mi y desde ese entonces las bicicletas me han acompañado en mi vida.

Ese mismo rostro se lo vi a mi papá cada vez que competía. Siempre me acompañó a las carreras y nunca le importó de qué posición llegara. Para él y para mi, la mayor satisfacción que podía recibir era terminar una carrera sabiendo que había dejado todo sobre la bici.

Hasta hoy he tenido 12 bicicletas: la primera era de semi-carreras (como le dijeron a mi papá), algunas de bmx y muchas de montaña. Sobre ellas he sufrido, reído, he tenido momentos de gran inspiración, he asimilado tristezas, pero especialmente he aprendido a vivir. Cada caida, cada golpe, cada esfuerzo me han ayudado a crecer y a disfrutar de los pequeños triunfos que la vida nos da y sobre todo, a aprender a pararme rápido y volver a intentar todo aquello que logra vencerme.

La bici es un invento hermoso y ha sido el mejor regalo que me dejó mi papá. Por él y gracias a él espero seguir pedaleando por muchos años mas.

 

 

  • http://Sitioweb Johan Ortiz

    Al igual que usted señor Caicedo me transporte a una época muy querida y particular. Esos momentos que enmarcan pequeñas y grandes imágenes dentro de nuestra mente, lo mejor de todo esto es que en todo el mundo una Bici tiene un valor emocional inmemorable para cada uno de nosotros. Recuerdo “A mi padre dando impulso para el anhelado momento de ser libre, de recorrer caminos”. Es un lindo recuerdo, muchas gracias porque en verdad no había notado la importancia que tenia una Bici hasta hoy.