Radicales

Tengo un lío con el radicalismo, con las posturas extremas o aquellas personas que creyéndose dueños de la verdad absoluta, dedican sus días a despotricar de los demás al no seguir su verdad revelada. Acá unos ejemplos que harán las delicias de todos:

Una conocida se indigna cada vez que me pregunta sobre lo que almorcé. Solo es mencionarle que consumí algún tipo de carne para recibir de ella toda una sarta de comentarios sobre el peligro del consumo de carne de res y el “yo no sé como te comes la violencia de otros”.

Otro amigo refunfuña cada vez que me ve usar el teléfono. Dice que yo patrocino el maltrato infantil, el consumismo desmedido y que además, soy un borrego sin cerebro. Claro, el no es así. El pasó de un Nokia a un HTC y luego a Samsung. Los tres en un espacio de un año. Los tres probablemente fabricados en una maquila donde lastimosamente tratan a los empleados de forma similar.

Pero entre los mejores radicales que tengo son los autodenominados “ciclistas urbanos”. Uno de ellos, miembro activo de muchas comunidades, me decía que era inadmisible que pensara comprar un vehículo. “Quieres ser otro mas que destruye nuestros pulmones?” me preguntaba ofendido y compungido.

Una amiga en twitter me insta a usar un hashtag para sacar a los ciclomotores de las ciclovías. “Nos están contaminando el ambiente!!!!”… Por supuesto, un motor de menos 5 caballos de fuerza contamina mucho más que el bus que va a lado con sus 8.000 caballos bien atarbanes.

Otro me acusó de ser un “nazi de las normas”. Si, así de chistoso y patético. La razón de tan sonoro insulto es que yo me opongo a que la gente ande en bici sin casco. Para él es increíble que yo sea una persona tan retrógrada, pues “hay un estudio donde dicen que el uso del casco desestimula la utilización de la bicicleta”. Lo menciona con los ojos cerrados, le falta poco para levantar un dedo mientras comienza a citar apartes del mentado estudio, con la misma sapiencia exagerada de aquella que me decía que al mismo tiempo que yo comía unas costillas ahumadas, estaba consumiendo todo el maltrato y la mala vibra con que murió la pobre vaca.

Para mi apreciada amiga que se inventa hashtags contra la gente esa que anda en unos “ciclomotores todos feos”, déjame decirte que el problema no son ellos como tal , sino la gente que no respeta a otros en una cicloruta, yendo mas rápido de lo debido y exponiendo la integridad de los demás.

Para aquellos que creen que un estudio es la verdad revelada, creo que es necesario recordarles que para poder aplicar una hipótesis se necesitan condiciones similares y la nuestra dista mucho de la cultura ciudadana de algunas ciudades europeas.

Así que en vez de pensar en condicionales, creyendo que con la abolición de una norma se “podría” o “debería” pasar tal cosa, es mejor preocuparse porque la ciudad tenga mejores vias, espacios demarcados y por encima de todo, desarrollar un verdadero espíritu de tolerancia para aquel que va en un bus, una bici, un ciclomotor o caminando, pues igual todos estamos compartiendo un espacio.

 

..Y mientras eso pasa, nada como un unfollow para no seguir leyendo posiciones radicales :)